MAGNOLIA SOTO

(Santa Cruz de Tenerife, 1972)

En la década de los noventa Magnolia Soto centraba su atención en temas relacionados con la memoria en una serie de trabajos llamada Topofilia que reflexionaba sobre los afectos que desprenden los espacios que habitamos. En una vieja azotea, la artista encolaba grandes lienzos para amarrarlos a las paredes de dicho lugar y después arrancarlos con el fin de arañar los trazos materiales del recuerdo. Un gesto iconoclasta que da forma a una masa de estratos sucesivos de musgo, pintura, yeso y cemento para contener, poéticamente, la violencia arqueológica de un tiempo anterior.

Sin título, 1997

Técnica mixta, 200 x 197 cm

Colección TEA

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