Al hilo de la memoria. Teresa Correa

2] Del 7 de noviembre de 2015 al 6 de marzo de 2016 TEA Tenerife Espacio de las Artes Sala A2 C/ San Sebastián,10 Santa Cruz de Tenerife Tel: 922 849 090. Horario: M-D de 10:00 a 20:00 h.
 
  Teresa Correa
  La indagación en el conocimiento, la observación constante, el amor por la arqueología, por la antropología, pero sobre todo la pasión vital por la fotografía, desde la fotografía, son los rasgos esenciales de la obra de Teresa Correa. En su hábitat, en el mundo que refleja sobre el negro más profundo, las huellas del pasado adquieren sentido pleno. Los montones de huesos apilados, los fardos funerarios, la imagen de una mandíbula o de una mano, o los bustos realizados con afán antropológico, son elementos que ante su objetivo adquieren una nueva consistencia, una cualidad propia de la belleza que se superpone al conocimiento empírico. Al hilo de la memoria supone un recorrido por su trayectoria vital tanto como artística. El diálogo que se establece desde las profundidades de una excavación, desde el secreto atractivo de los archivos museísticos, con los elementos que crean la visión espacial de la luz negra o, con los fardos funerarios recreados en la obra de Millares o de manera aún más arriesgada, con su propia imagen, son el sustento de un dialogo continuo con la fotografía. Un diálogo en el que la consistencia y la inmaterialidad de la imagen se establecen como el eje constante de su obra. Si la luz -metáfora del conocimiento- constituye el sustrato primordial en sus procesos de investigación, no nos ha de extrañar, que la fotografía sea entendida en su concepción más primigenia (luz-oscuridad), binomio que le permite a Correa establecer procesos reflexivos en cuanto a la condición humana y su papel dentro de la Naturaleza. Un recorrido vital, pues tanto el paisaje de su entorno más inmediato, como los espacios museísticos -donde esta naturaleza es clasificada, ordenada y etiquetada- pasan a ser esos lugares en los que esta artista hilvana todo su discurso artístico. Los depósitos de museos, entre los que se encuentran el Museo Canario y el Museo Arqueológico de Tenerife, constituyen esos espacios del conocimiento en los que Correa se permite atravesar el límite y revelar “lo visible oculto”. Hacernos excavar en la memoria colectiva mediante el desvelamiento de unos Bustos de las Razas Humanas, que irremediablemente sentaron las bases de un discurso antropológico refutado, ejemplificando así, todo un pasado de dominación eurocentrista. En un momento como el actual, en el que impera la constante incertidumbre y toda memoria histórica está amenazada por el olvido; donde la línea divisoria se vuelve más obscena, sistémica e injusta, Correa, en última instancia, nos invita a profanar la imagen. Un acto de resistencia, en tanto en cuanto revierte el tiempo antropológico mediante una obra fronteriza, con la única intencionalidad, de cuestionarnos sobre la vigencia de un discurso hegemónico obsoleto que, trágicamente, sentó las bases de toda discriminación racial. Una antropología visual que, aunque universal, no deja de ser autobiográfica. Ángeles Alemán – Raquel Zenker

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